miércoles, 15 de febrero de 2017

[Píldoras literarias] Hoy, con "Preocupación", de Orlando E. Van Bredam





La noción de brevedad ronda siempre las consideraciones sobre la minificción de los minirrelatos. Aunque la brevedad no sea, ni con mucho, el único rasgo que es necesario observar en estas brillantes construcciones verbales, resulta lógico que para el lector común, e inclusive en cierta medida para el escritor, resalte de manera especial. 

Fue, en efecto, la primera característica que llamó la atención de lectores y críticos de esta forma literaria: la que primero produjo desconcierto y, a partir de allí, admiración. Ocurre, sin embargo, que tal noción es eminentemente subjetiva. Se puede considerar breve un relato de ocho o diez páginas, pero también lo será uno de un par de páginas, e igualmente, y con mayor razón, algún texto de extensión aún menor, que podremos describir en función de un determinado número máximo de líneas o de palabras, y no de páginas ni de párrafos. 

Pesan en este sentido la tradición de una literatura, y también la implícita comparación -casi instintiva, casi subconsciente- que formulamos con otros textos que conocemos, o bien con lo que se considera cuento o relato en nuestra propia literatura o en una distinta de ella. ¿Habremos de aceptar una categoría nueva, la del microrrelato brevísimo o hiperbreve, aunque el nombre resulte redundante? ¿O bien entenderemos que hay casos en que el escritor extrema alguna de las características que también tienen otros textos de este tipo, y ese hecho es percibido por el lector como un factor de diferenciación? Ustedes deciden. 

Continúo hoy la serie Píldoras literarias con el relato titulado Preocupación, de Orlando E. Van Bredam (San Marcial, 1952). Escritor, ensayista y profesor argentino. Catedrático de Teoría Literaria y Literatura Iberoamericana en la Universidad Nacional de Formosa, Argentina. Desde niño se interesó por la literatura. Dos antologías nacionales de microrrelatos han incluido textos suyos. Ha sido finalista del Premio Clarín Alfaguara y obtenido varios premios nacionales argentinos. 

Su narración, incluida en la obra La vida te cambia los planes (1994), tiene veinte palabras y dice así: 


PREOCUPACIÓN

—No se preocupe. Todo saldrá bien 
—dijo el Verdugo.
—Eso es lo que me preocupa 
—respondió el Condenado a muerte.




Ejecución de los comuneros de Castilla. (Antonio Gisbert, 1860)



Y ahora, como decía Sócrates, Ιωμεν: nos vamos. Sean felices, por favor, a pesar de todo. Tamaragua, amigos. HArendt



HArendt




Entrada núm. 3219
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La verdad es una fruta que conviene cogerse muy madura (Voltaire)

5 comentarios:

Balbina Martin Espinola dijo...

Por eso, Harendt, he dejado de preocuparme por las clasificaciones. Es bueno o no, gusta o no, es original o no, y punto. Saludos y buen día.

Carlos F. Asís Campos dijo...

Gracias a ti por leerme. Un saludo afectuoso.

Gua Jul dijo...

Hola, los relatos breves suelen deleitarme: son como las jugadas de ajedrez más elegantes, logran el máximo de efectividad con el movimiento más mínimo de las palabras. Recomiendo especialmente el libro de Eduardo Berti "Los cuentos más breves del mundo" de 2002 y como adelanto va uno de sus cuentos que de tan breve cabe en un comentario, se titula El Milagro y dice así:
“Según mi amigo L. Cristo vivió siete días antes de Cristo porque nació el 24 de diciembre y el primer año cristiano no comenzó hasta el 1 de enero siguiente a su nacimiento. Mi amigo, que es ateo, no cree en ningún milagro de Jesús, excepto en este de haber vivido antes de sí mismo” (pág. 127)

Carlos F. Asís Campos dijo...

Muchas gracias, Gua Jul, por su amable comentario. Un saludo.

Mark de Zabaleta dijo...

Un artículo muy interesante...como todos los que escribes para analizar y comentar tantos escritores y temas.

Gracias por tu esfuerzo.

Saludos