jueves, 18 de junio de 2015

[Literatura] Un cuento cada día. Hoy, "El jorobadito", de Roberto Arlt









Durante los próximo meses voy a traer hasta el blog algunos de los relatos cortos más famosos de la historia de la literatura universal. Obras de autores como Philip K. Dick, Franz Kafka, Herman Melville, Guy de Maupassant, Julio Cortázar, Alberto Moravia, Juan Rulfo, Jorge Luis Borges, Edgar Allan Poe, Oscar Wilde, Lovecraft, Jack London, Anton Chejov, y otros... 

Hoy continúo la serie con "El jorobadito", de Roberto Emilio Gofredo Arlt (1900-1942). Novelista, cuentista, dramaturgo, periodista e inventor argentino. Hijo de inmigrantes pobres recién llegados al país su infancia transcurrió en el barrio porteño de Flores. La relación con su padre estuvo signada por un trato severo y poco permisivo o directamente sádico. Expulsado de la escuela a los ocho años, se volvió autodidacta. Trabajó en un periódico local, fue ayudante en una biblioteca, pintor, mecánico, soldador, trabajador portuario y manejó una fábrica de ladrillos. En 1926 escribe su primera novela "El juguete rabioso". También trabajó de periodista para el diario El Mundo, donde editaría sus famosas Aguafuertes porteñas. En sus relatos se describe con naturalismo y humor las bajezas y grandezas de personajes inmersos en ambientes indolentes. De este modo retrata la Argentina de los recién llegados que intentan insertarse en un medio regido por la desigualdad y la opresión. Escribió cuentos que han entrado a la historia de la literatura, como "El jorobadito", que hoy reproduzco. Por su manera de escribir directa y alejada de la estética modernista se le describió como «descuidado», lo cual contrasta con la fuerza fundadora que representó en la literatura argentina del siglo XX. Tras su muerte aumentó su reconocimiento y es considerado como el primer autor moderno de la República Argentina. Escritores como Ricardo Piglia, César Aira o Roberto Bolaño son herederos directos de algunas de sus búsquedas literarias. Del mismo modo, Cortázar lo consideró su maestro.


Y ahora, como decía Sócrates, "Ιωμεν", nos vamos. Sean felices, por favor. Tamaragua, amigos. HArendt




Roberto Arlt




Entrada núm. 2342
elblogdeharendt@gmail.com
"La verdad es una fruta que conviene cogerse muy madura" (Voltaire)