lunes, 6 de abril de 2020

[CLASICOS DE SIEMPRE] Hoy, con "Formión", de Terencio



Cartel anunciador de una representación del Formión, de Terencio


Continúo con esta entrada la sección dedicada a las obras de autores grecolatinos, subiendo al blog la comedia titulada Formión, de Terencio. La pueden leer en este enlace.

Publio Terencio Afro fue un autor de comedias durante la República romana. Se desconoce la fecha exacta de su nacimiento, aunque Suetonio menciona que murió en 159 a. C. a la edad de treinta y cinco años. Sus comedias se estrenaron entre 170 y 160 a. C. A lo largo de su vida escribió seis obras, todas conservadas. En comparación, su predecesor Plauto escribió alrededor de ciento treinta obras. Las obras de Terencio utilizan un escenario griego pues las convenciones de la época impedían que los sucesos 'frívolos' tuvieran lugar en Roma. Terencio trabajó concienzudamente para escribir en un latín conversacional, y la mayor parte de los estudiosos consideran que su estilo en latín es particularmente agradable y directo. 

La obra se inspira en el Epidikazómenos de Apolodoro de Caristo, comediógrafo griego del s. III a. C., que también sirvió de fuente de inspiración para otra obra de Terencio, la Hecyra. Formión, sin embargo, es la única obra terenciana que ha renunciado al título griego y que recibe un nombre en latín. La obra no tuvo una buena acogida cuando fue representada por primera vez. No obstante, sí conoció un gran éxito después de la muerte de Terencio. Por comentarios de Cicerón sabemos que disfrutó de una amplia popularidad, hasta el punto de que el nombre Formión pasó a designar a las personas que discuten audazmente sobre materias que no dominan.

Formión es un parásito picapleitos que se vale de su astucia, sus habilidades retóricas y sus supuestos conocimientos legales para ganarse la protección de los más poderosos y vivir a su costa, que conoce como nadie las debilidades del género humano y las aprovecha en su propio beneficio. Demifón es un anciano, hermano de Cremes y padre de Antifón. Cremes es otro anciano, hermano de Demifón y padre de Fedria. Antifón es el joven hijo de Demifón tímido e indeciso, cobarde e indolente; se asusta y se preocupa con mucha facilidad, y es de esas debilidades de las que se aprovecha Formión. Seducido por la palabrería de éste, se limita a esperar que el parásito le resuelva los problemas o que las cosas se solucionen por sí mismas. Otros personajes son Fedria, el joven hijo de Cremes; Geta, esclavo de Demifón; Dorión, mercader de esclavos; Sófrona, nodriza de Fania; Nausístrata, mujer de Cremes; Davo, un esclavo, y Cratino, Hegión y Critón, asesores de Demifón. 

Demifón y Cremes son dos viejos hermanos que deben emprender un largo viaje y dejan a sus hijos, Antifón y Fedria respectivamente, al cuidado de un esclavo, Geta. Los dos jóvenes se enamoran de sendas muchachas: Fedria lo hace de una esclava, pero carece de dinero para poder liberarla; Antifón, por el contrario, logra casarse con Fania, una pobre huérfana, gracias a una estratagema que idea el parásito Formión. En efecto, éste, basándose en una ley que obligaba al pariente más próximo de una huérfana a casarse con ella o, al menos, a darle sustento, ha declarado que Antifón es el familiar más próximo de Fania.

El problema surge cuando los dos ancianos regresan de su viaje y descubren lo que han hecho sus hijos durante su ausencia. Por fortuna para Antifón, Cremes también tiene algo que ocultar, ya que él es el padre de Fania, la chica con la que se ha casado. De este modo, cuando se descubre el secreto de Cremes, a Demifón no le quedará más remedio que aceptar el matrimonio de Antifón con Fania. Por lo demás, el resto de personajes son perdonados por lo que han hecho: Cremes es perdonado por su esposa Nausístrata, por haber tenido a Fania fuera del matrimonio; Fedria es disculpado por haber tenido una aventura con una esclava a la que no podía liberar; y todos perdonan al parásito Formión por sus tejemanejes y argucias.




La diosa Talía, musa del teatro



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Entrada núm. 5897
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