viernes, 3 de marzo de 2017

[Poesía y pintura] Hoy, con Juan Rufo y Gustave Doré





Durante las próxima semanas voy a intentar unir en una misma entrada algunos de los más bellos sonetos en lengua española y de mis pinturas clásicas favoritas. Espero que sean de su agrado. Hoy dedico la entrada al poeta Juan Rufo y su soneto Di, Ana, ¿eres Diana? No es posibleal pintor Gustave Doré y su cuadro Andrómeda. Disfruten de ambos. 





Juan Rufo


Juan Rufo (1547-1620) fue un militar, poeta y escritor español. Fue jurado de su ciudad, Córdoba, y cronista de Don Juan de Austria, al que acompañó en la campaña de Granada contra los moriscos. En la batalla de Lepanto estuvo en la misma galera de este famoso general, y sobre dicha experiencia compuso su poema épico la Austríada (1584), reimpreso rápidamente dos veces más y elogiado por Cervantes en el escrutinio de la biblioteca de Don Quijote como uno de los tres mejores libros castellanos en verso heroico y una de las más ricas prendas de poesía de España. Les dejo con su poema Di, Ana, ¿eres Diana? No es posible.



DI, ANA, ¿ERES DIANA? NO ES POSIBLE 

Di, Ana, ¿eres Dïana? No es posible,
que eres fecunda y eres más hermosa.
¿Eres, por dicha, el Sol? Tampoco es cosa,
aunque sola, a tu sexo compatible.

¿Eres Belona bella? Fue terrible;
ni Venus, que era fácil, aunque diosa.
¿Pues qué serás, oh imagen milagrosa,
si el ser humana y tal es increíble?

Serás Dïana, Ana, en la pureza,
Febo en el resplandor y en la alegría;
en valor Palas, Venus en belleza;

y mujer a quien dio más que podía
la atenta y liberal Naturaleza
que, en hacerte, más hizo que sabía.




Gustave Doré


Paul Gustave Doré (1832-1883) fue un artista francés, pintor, escultor e ilustrador. Entre sus trabajos más notables pueden citarse las ilustraciones para El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, la Biblia (1865) y La Divina ComediaPor las características de su obra se ha considerado a Doré un visionario recreador del periodo medieval. En sus grabados sobre madera, muestra una Edad Media sobrecogedora y delirante, poblada de sombríos bosques, de ruinas, de masas caóticas; visiones de un tardorromanticismo al uso en el campo de la ilustración, pero más acusado en Doré que en otros dibujantes. Su visión de una Naturaleza provista de vastos espacios, revela una gran atracción por lo sublime. Les dejo con su Andrómeda.



Andrómeda (1869). Chi Mei Museum, Tainan (Taiwan)



Para salvar a su país, Andrómeda fue encadenada a una roca y entregada a un monstruo marino. El héroe Perseo, que volvía a su patria volando tras haber decapitado a la Gorgona, la divisó desde el aire y se enamoró en el acto, mató al monstruo y la rescató. Andrómeda es el equivalente femenino de san Sebastián en un erotismo de la dominación y la sumisión.

Y ahora, como decía Sócrates, Ιωμεν: nos vamos. Sean felices, por favor, a pesar de todo. Tamaragua, amigos. HArendt



HArendt






Entrada núm. 3353
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La verdad es una fruta que conviene cogerse muy madura (Voltaire)