lunes, 31 de enero de 2011

Cortes de Cádiz: Diario de Sesiones - Enero de 1811





Los fusilamiento del 2 de mayo en Madrid, por Francisco de Goya






Como viene siendo habitual desde hace un tiempo, la última entrada del mes la dedico a la reproducción del Diario de Sesiones de las Cortes de Cádiz correspondiente a este mismo mes del año 1811. Y como todas las anteriores está tomada de la página electrónica del Congreso de los Diputados español. Espero que la disfruten. Tamaragua, amigos. HArendt







Los desastres de la guerra, grabado de Francisco de Goya






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"Pues, tanto como saber, me agrada dudar" (Dante)
"La verdad es una fruta que conviene cogerse muy madura" (Voltaire)

Bicentenario de la Batalla de Bailén 1808-2008; Recreación Histórica

domingo, 30 de enero de 2011

Urgente: ¿Arde el Islam?






El presidente egipcio Hosni Mubarak





Contra lo que pueda parecer a primera vista los comentarios vertidos en este blog no son análisis políticos fundamentados. Ni lo son, ni lo pretenden. Son meras reflexiones muy personales, a vuela pluma, sobre lo que otros opinan o escriben con mucho mejor criterio y fundamento. Hay en él más preguntas que respuestas, y como expongo en mi firma electrónica, tengo muy claro que "la verdad es una fruta que conviene cogerse muy madura" y que "tanto como saber, me agrada dudar". También suelo repetir que lo importante es lo comentado, no lo que yo comento. Lo recuerdo para que no se malinterprete en demasía lo que escribo a continuación sobre la rebelión popular que en estos mismos instantes sacude al islam norteafricano.

El subdirector de El País, Lluís Bassets, en su blog Del alfiler al elefante, da hoy algunas claves de lo que está pasando en su comentario "De la calle árabe a la plaza de la democracia". Soy bastante escéptico al respecto (ya saben mi definición de escéptico: un optimista chamuscado por la realidad), pero parece que algo ha comenzado a moverse en el aparente monolítico mundo islámico. Y aunque es muy posible que ese movimiento no haya hecho más que empezar, también lo es que salgamos de guatemala para caer en guatapeor. Las claves que da Bassets parecen indicar que no, que esta vez las cosas van por otros derroteros. Es cierto que el Islam nunca ha sido monolítico ni en lo religioso, ni en lo social, ni en lo político, y conviene estar atentos. Occidente debería aprender de los errores del pasado. Y aunque "esos cerdos", como decía el muy pragmático exsecretario de Estado estadounidense Henry Kissinger fueran "nuestros cerdos", convendría en esta ocasión no caer en el mismo error de siempre: apoyar a los corruptos y dejar en la estacada a los que piden libertad. Sean felices. Tamaragua, amigos. HArendt








Henry Kissinger






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Revuelta popular en Egipto

jueves, 27 de enero de 2011

Berlusconi y la idiotización de la sociedad





Caricatura de Silvio Berlusconi





Ya he escrito en otras ocasiones sobre el personaje, pero recuerdo con especial cariño mis entradas del 20 de febrero de 2010: "Un gesto inapropiado", y del 18 de mayo de 2008: "Ensoñaciones", así que a ellas me remito y no creo que tenga mucho que añadir sobre él. Silvio Berlusconi  ha logrado, desde que se hizo con la presidencia del gobierno, lobotomizar a la sociedad italiana, prostituir a la república y sodomizar a su clase política. Y encima, que le aplaudan. Todo un récord difícil de igualar por ningún otro gobernante en ejercicio. 

Pero algo parece moverse en el seno de la sociedad italiana: lobotomizados, prostituidos y sodomizados comienzan a estar hartos del susodicho. La clase política le planta cara, las instituciones de la república le buscan algo más que las cosquillas, y la sociedad civil, con las mujeres al frente, le grita ¡basta ya!

En mi último viaje a Italia, hace cuatro años, trabé una cierta complicidad amigable con una de nuestras guías, una atractiva joven italiana, con buen acento español, que no podía tener más de allá de 22 o 23 años. Se iban a celebrar en aquellos días elecciones generales en Italia y le pregunté su opinión sobre las mismas, las posibilidades de la izquierda de ganarlas y sobre lo que pensaba de Berlusconi. Para mi sorpresa, aquella dulce señorita  comenzó a despotricar contra la izquierda italiana, a la que responsabilizaba de todos los males de su patria, y a cantar alabanzas sobre el hombre que iba a salvarla, que no era otro que Silvio Berlusconi... Evidentemente, en cuanto pude desvié la conversación hacia las rivalidades manifiestas entre Rafael Sanzio y Leonardo da Vinci, o sobre la historia de Antinóo y el emperador Adriano, que tan bien conocía gracias a la preciosa "Memorias de Adriano", de Marguerite Yourcenar, quizá, o sin quizá, uno de los libros que más profunda impresión me han causado nunca, y no volví a sacar a relucir mi interés por la política italiana.

Pero sí, las cosas han comenzado a cambiar en Italia. Y han sido las mujeres las que han dado el primer paso. Una crónica de la periodista italiana Lucía Magi: "Las curvas antes que el currículo", y un artículo de Amelia Valcárcel, catedrática de Filosofía Moral y Política en la UNED y miembro del Consejo de Estado: "¿Se puede caer más bajo?", daban cuenta de ello en el diario El País de antes de ayer. No es posible saber cuanto más tardará en acabar "Il Cavaliere" en manos de la justicia italiana, pero que cae, seguro. Al menos, yo así lo espero. Por pura higiene mental, y por Italia, a la que amo como una segunda patria, quizá también por deformación profesional como historiador. Sean felices, por favor. Tamaragua, amigos. HArendt







El Castel Sant'Angelo, la tumba de Adriano (Roma, Italia)







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Berlusconi insulta a un presentador de "La7" italiana.

Internet, redes sociales y activismo político



Alexis de Tocqueville


Internet y las redes sociales: Facebook, Twitter, Eskup, Tuenti, etc., se están convirtiendo, quizá sin proponérselo expresamente, en un novísimo instrumento de activismo y agitación política de primer orden. La campaña presidencial de Obama, en 2008, fue la primera gran experiencia política, fructífera, de utilización de Internet y las redes sociales con intencionalidad política. Le siguieron después los sucesos en Irán y la República Popular China, y ya, como quien dice ayer, las campañas contra los censores de Wikileaks, la caída del despótico régimen tunecino y, hoy mismo, los sucesos de Egipto.

Organizaciones no gubernamentales y proderechos humanos como Amnistía Internacional o Avaaz, entre otras, han encontrado en Internet y las redes sociales un instrumento idóneo para hacer llegar y circular sus mensajes y peticiones, en cuestión de segundos o minutos, a millones de personas en todo el mundo sin posibilidad alguna de control por parte de los gobiernos denunciados. Los partidos políticos deberían poner sus barbas a remojar. Parece claro que van a perder, si no lo han perdido ya, toda capacidad de movilización y agitación al lado de estas asociaciones sin nombre que surgen de la nada, se extienden como las olas, se llevan por delante todos los obstáculos y parecen no obedecer consigna explícita alguna. Las campañas partidistas, las estrategias electorales de los partidos políticos, ya no van a poder seguir funcionando como hasta ahora y van a tener no solo que adaptarse a los nuevos tiempos sino ceder protagonismo a la sociedad global que las redes sociales están protagonizando.

Ya en 1835, un aristócrata francés, Alexis de Tocqueville, en su libro "La democracia en América" (Aguilar, Madrid, 1989) dejó dicho: "Después de la libertad de actuar solo, la más natural al hombre es la de coordinar sus esfuerzos con los de sus semejantes y actuar en común. Por su naturaleza, el derecho de asociación me parece casi tan inalienable como la libertad individual. El legislador no puede querer destruirlo sin atacar a la sociedad misma. [...] Uno se asocia, ciertamente, con el fin de hablar, pero la idea de pasar próximamente a la acción preocupa a todos los ánimos. Una asociación es un ejército. En ella se habla para conocer sus efectivos y darse ánimos y después se marcha contra el enemigo. A los ojos de los que la componen, los recursos legales pueden parecer uno de los medios utilizables, pero no son nunca el único medio para triunfar. [...] El ejercicio del derecho de asociación se hace peligroso en proporción a la imposibilidad en que están los grandes partidos de convertirse en mayoría..."

Cambien ustedes las palabras "derecho de asociación" por las de "Internet y redes sociales" y reconocerán conmigo lo que tienen de premonitorias las palabras de Alexis de Tocqueville. ¿Habrán leído los fundadores de Facebook y Twitter "La Democracia en América"

Les propongo como colofón de esta digresión tan personal la lectura del artículo que en el diario El País del pasado 16 de enero, tan solo un día después de la caída definitiva y fulgurante del régimen de Ben Alí en Túnez. Se titula "Revolución democrática en el Magreb. La voz del nuevo Túnez", y lo publicaba el escritor Juan Goytisolo, buen conocedor del mundo árabe. Disfruten de su lectura. Y sean felices, por favor. Tamaragua, amigos. HArendt 



El expresidente tunecino Ben Alí


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Revolución en Túnez

sábado, 22 de enero de 2011

¿Quién defiende la Constitución española?





María Emilia Casas, presidenta del Tribunal Constitucional



Merecido el rapapolvo que María Emilia Casas, en su último acto institucional como presidenta  del Tribunal Constitucional, ha dirigido a las Cortes Generales y a las honorables Señorías que la componen por su descarada manipulación del tribunal a la hora de renovar a sus miembros en los plazos fijados por la Constitución. Daba cuenta de ello el diario El País en una crónica de su corresponsal Julio M. Lázaro publicada el pasado día 13. 

La fórmula con la que el rey, como Jefe del Estado, sancionó la Constitución, proclamaba solemnemente: "Mando a todos los españoles, particulares y autoridades, que guarden y hagan guardar esta Constitución como norma fundamental del Estado". Tengo la penosa impresión de que treinta y dos años después de su aprobación esta solemne proclama sigue siendo para muchos solo eso, una fórmula.

Desde luego lo es para una gran parte del pueblo español, "único titular de la soberanía  nacional y del que emanan todos los poderes del Estado", que la respeta pero la desconoce, que no la ha interiorizado y no la ve como obra propia, y que cuando ha pretendido darla a conocer, respetar y amar como suya a los futuros ciudadanos en la escuela, la derecha cavernícola, reaccionaria y clerical se ha lanzado a degüello en contra de tal pretensión.

También es, casi, una mera fórmula para los gobiernos de turno, de izquierdas o de derechas, que la vulneran cada vez que pueden y les dejan, para los tribunales ordinarios que ni la citan ni utilizan en sus resoluciones, para los partidos nacionalistas que la desprecian, y para la derecha española, que la sacraliza y venera en público como a una vestal romana pero la mancilla, humilla y viola a diario sin pudor alguno.

¿Quién protege entonces la Constitución española? Pues, afortunadamente, el Tribunal Constitucional que la propia Constitución crea y regula en su Título IX, la gran aportación, junto a la organización autonómica del Estado, de la Constitución de 1978. Tribunal que, a mí modesto juicio, ha cumplido más que dignamente hasta ahora las funciones que tiene encomendadas como defensor de la Constitución. 

La polémica doctrinal sobre "quién" debe ser el defensor de la Constitución viene de lejos. Los Estados Unidos de América la resolvieron muy pronto, en 1802, apenas trece años después de aprobada su Constitución, cuando el Tribunal Supremo, en una memorable sentencia de su presidente, el juez John Marsahll, en el caso "Marbury contra Madison", estableció que la Corte Suprema podía cambiar una ley aprobada por el Congreso si ésta violaba la Constitución, y con ello el poder judicial de revisión de las leyes y la supremacía absoluta de la Constitución sobre cualquier otra disposición legal.

En Europa, la polémica sobre "quién debe ser el guardián de la Constitución" se desata en el período que transcurre entre la finalización y el comienzo de la I y II guerras mundiales (1918-1939), y tuvo su epicentro en el desarrollo de una interesantísima y controvertida polémica jurídico-política y doctrinal que sostuvieron dos de los más grandes juristas de esa época: el alemán Carl Schmitt y el austriaco Hans Kelsen. 

Un libro reciente: "La polémica Schmitt/Kelsen sobre la justicia constitucional. El Defensor de la Constitución versus ¿Quién debe ser el Defensor de la Constitución?", editado por Tecnos (Madrid, 2010), con los alegatos doctrinales de ambos juristas, ha sido comentado espléndidamente por el profesor Roberto L.Blanco, de la Universidad de Santiago, en un artículo titulado "Y la Constitución, ¿quién la defiende?" , publicado en el último número de Revista de Libros (169/Enero 2011). 

Por mi parte, ya he tratado el tema en profundidad en otras entradas de este blog:   "El problema de la justicia constitucional", el 4/6/08; "Misceláneas constitucionales", el 5/12/09; y "Jurisprudencia constitucional", el 19/5/10, y a ellas me remito.

Sean felices, si pueden y les dejan; o por lo menos, inténtenlo. Tamaragua, amigos. HArendt 







El Tribunal Constitucional, en sesión








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Críticas de la presidenta del Constitucional

miércoles, 12 de enero de 2011

Sobre libros, bibliotecas y otras angustias





Javier Marías en su biblioteca





Espero que leyeran el espléndido, interesante y entretenido reportaje de Leila Guerreiro, "La huella de los libros", en la revista Babelia (El País) del pasado 8 de enero. Una delicia. Los libros dejan huella, ¡joder que si la dejan; hasta en el alma!, y encima ocupan un espacio que ni les digo... Los mios, ya lo he contado anteriormente, andan repartidos por cinco sitios diferentes entre Maspalomas y Las Palmas, y por más que llevo años intentando clasificarlos y hacer una lista de ellos, ya he desistido. Es por pura pereza. He llegado hasta el 2200 y ahí me he quedado porque me abruma enfrentarme al reto que me resta.

Hablar de libros es otro de los asuntos recurrentes en este blog, y no porque yo me considere (que no me considero), ni lo sea (que no lo soy), lector empedernido y mucho menos de gusto cultivado; es simplemente, algo pasional. No se lo que sienten ustedes por los libros; lo mio es eso: pasión pura y simple. Mirar, tocar, leer, pasar sus páginas, se convierte para mí en una especie de ensoñación carnal que no tiene parangón con, ¿casi?, ninguna otra sensación voluptuosa... Hace muchísimo tiempo, en una cariñosa disputa familiar, me plantearon la disyuntiva "¡o tus libros o yo!... No se cual sería la expresión de mi rostro, pero nunca se ha vuelto a tratar la cuestión... Quizá por eso me he visto reflejado en algunas de las opiniones de escritores, literatos y autores que recoge Leila Guerreiro en su artículo. Disfrútenlo, que merece la pena; se lo aseguro. Y sean felices, por favor. Tamaragua, amigos. HArendt  

P.S.: Del comunicado de la banda terrorista ETA no voy a hablar ni escribir porque me niego digo a dar cancha dialéctica a unos mafiosos y asesinos, ni siquiera para celebrar su derrota. 





Rincón de la biblioteca de Ernesto Sábato






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Biblioteca Digital Hispánica

lunes, 10 de enero de 2011

Universidad española: ¿"Aurea mediocritas" o mediocre a secas?





Estatua en el campus de la UCM de Madrid



Creo que somos muchos los que pensamos que nuestra universidad está mucho más cerca de la mediocridad, a secas, que de esa "dorada mediocridad" a la que se refería el poeta latino Horacio como estado ideal en el que no nos afectan en exceso ni las alegrías ni las penas. 

Hay que tener mucho valor, ignorancia, presunción e inocencia, todo al mismo tiempo, para atreverse a criticar algo que se desconoce, o peor aún, que no se conoce bien. Yo ando falto de valor y sobrado de ignorancia, presunción e inocencia, pero me apasiona la vida universitaria -no en vano he estado vinculado a ella bastante más de la mitad de mi vida- y comparto muchas de las críticas que personas con mejor conocimiento de causa que yo vienen realizando sobre los males que afectan a la universidad española y sobre sus posibles soluciones. 

Mis opiniones al respecto son recurrentes -basta con poner en el buscador del blog la palabra "universidad" , y aunque superficiales y probablemente equivocadas, las tengo muy arraigadas: que la universidad debería ser, por principio, una institución elitista a la que se fuera para aprender y no una fábrica de títulos a la que se va para obtener una acreditación profesional con la que ganarse la vida; que solo deberían acceder a ella los mejores, no los que tuvieran más medios económicos, sino los más inteligentes y capaces; que quizá sería mejor tener menos universidades públicas -una o dos por comunidad autónoma- pero mucho más dotadas en infraestructuras, campus, centros de investigación, bibliotecas y personal docente, que nos las cincuenta y tantas que tenemos ahora; y por último, que la selección del profesorado -incestuosa más que endogámica- tendría que cambiar radicalmente, suprimiendo la titularidad de por vida de las plazas de profesores, prohibiendo doctorarse en la misma universidad en que se obtiene el grado, e impidiendo impartir la docencia en la universidad de origen hasta haber acreditado su valía como profesor en otras universidades, Lo ideal sería que estas prohibiciones funcionaran como una especie de tabú académico-profesional y no como una imposición legaj. 

Planteao de nuevo en el blog estas reflexiones tras la lectura de varios artículos de opinión publicados en el diario El País a lo largo de estos meses: El primero de ellos, el sábado pasado, por el filósofo y profesor de la Universidad Complutense de Madrid, José Luis Pardo. Se titula "El destino deportivo de la cultura", que remite a su vez a sendos escritos de Tomás Ortín Miguel, profesor de investigación de Física Teórica de la Universidad Autónoma de Madrid y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas: "La calidad de la universidad española", del 13 de diciembre de 2010; de Ángel Cabrera, rector de la Thunderbid School of Global Management estadounidense: "España necesita un Madrid-Barça universitario", del 19 de abril de ese mismo año; y por último, de Rafael Argullol, profesor de Estética y director del Instituto Universitario de Cultura de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona: "Disparad contra la Ilustración", del 7 de septiembre de 2009.

Les recomiendo su lectura, no solo por su contenido y la agudeza de sus críticas, no exentas de humor, sino también y sobre todo,por el magnífico estilo literario de sus autores, tan críticos con la "aurea mediocritas" que decía Horacio, que no parecen escritos por profesores universitarios. Sean felices a pesar de todo. Nos lo merecemos. Tamaragua, amigos. HArendt






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El origen de las universidades

sábado, 1 de enero de 2011

Fortunae caetera mando



¿No saben ustedes latín?, no se avergüencen, yo tampoco; y eso a pesar de haberlo estudiado en el bachillerato y en la universidad. Les aseguro que es una lástima; no debería haberse suprimido de eso que se llamaba antiguamente "estudios clásicos". A mi sí me da vergüenza, por ejemplo, saber que los solemnes acontecimientos académicos en las más prestigiosas universidades del mundo (por supuesto, ninguna española) se siguen celebrando en latín: Oxford, Cambridge, Yale, Princeton, Harvard, lo hacen. ¿Reminiscencias del pasado? Pues supongo que sí, y es para sentirse orgullosos de ello.

Por cierto, la frase es de Ovidio, en su Metamorfosis, y traducida libremente viene a decir: "le encomiendo el resto a la Fortuna". Hoy, que nace un nuevo año e iniciamos la segunda década del siglo XXI, y unos días después de venir al mundo mi tercer nieto, me sumo con placer a la celebración del nuevo año y de la nueva vida que comienza.

Cada nacimiento, el de cada niño (lo dijo Hannah Arendt, y no se enfaden conmigo, que es la primera vez que la cito en lo que va de año) es un acontecimiento universal que abre todas las posibilidades de cambiar el mundo, pues todas las expectativas pueden cumplirse para él. De todo recién nacido se puede esperar lo inesperado; nacer -dice- es aparecer, hacerse visible, por primera vez ante los otros; entrar a forma parte de un mundo nuevo.

Sean felices, por favor, en este nuevo año que comienza. Vivámoslo, y dejemos el resto en manos de la diosa Fortuna. Tamaragua, amigos. HArendt






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"El origen del mundo", de Gustave Courbet

Diario de sesiones de las cortes de Cádiz: Diciembre de 1810





Estandarte de las cortes gaditanas (1810)





Continúo con la publicación periódica del Diario de Sesiones de las cortes de Cádiz (1810-1812) que puede verse en la página electrónica del Congreso de los Diputados. En esta ocasión el correspondiente al mes de diciembre de 1810. Sean felices. Tamaragua, amigos. HArendt







Mapa de la isla de León y la bahía de Cádiz





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Los reyes de España en el 200 aniversario de las cortes de Cádiz