CANTO A MÍ MISMO
Yo me celebro y me canto,
y de lo que me apropie te debes apropiar,
pues cada átomo mío te pertenece.
Ando vagabundo e invito a mi alma a que también lo haga,
ando vagabundo y me tiendo a mis anchas a mirar un tallo
de hierba estival.
Mi lengua, cada átomo de mi sangre, se formaron de este
suelo, de este aire.
Nacido aquí, de padres cuyos padres aquí también nacieron,
al igual que sus padres.
A mis treinta y siete años, con una salud perfecta,
he empezado a vivir, y sólo espero no dejar ya de hacerlo
hasta mi muerte.
Que se callen ahora las escuelas y los credos,
me sirvieron y nunca he de olvidarlo,
acojo el bien o el mal, dejo que todo hable sin importarme
el riesgo,
a la naturaleza sin frenos con su energía originaria.
***
Soy por igual del viejo y del joven, del necio y del sabio,
indiferente y atento a un tiempo con los demás,
maternal y paternal a la vez, niño y hombre,
formado de una materia tosca y de una materia delicada,
ciudadano de la Nación de muchas naciones, no menos
de las grandes que de las pequeñas;
soy del norte y del sur, soy un ranchero indolente y
hospitalario de orillas del Oconi,
un yanqui que se abre camino comerciando, con las
articulaciones más flexibles y rígidas del mundo,
un kentukiano que vaga por el valle de Elkon con polainas
de piel de reno, un hombre de Luisiana o de Georgia;
un lanchero que navega por lagos, por bahías o a lo largo de
costas, un nativo de Indiana, de Wisconsin, de Ohio.
Me siento a mis anchas entra las nieves canadienses, en
los bosques de los llanos altos y entre los pescadores de Terranova;
me encuentro a mi gusto en la flotilla rompehielos,
navegando con todos;
las colinas de Vermont, los bosques del Maine
y los ranchos de Texas me parecen mi casa;
compañero de gentes de California, compañero de los
hombres libres del noroeste (sus altas estaturas me encantan);
compañero de barqueros y de mineros, compañero de
todos los que se dan la mano: como y bebo con ellos;
***
¿Qué significa ser, en sus múltiples formas?
(Damos vueltas y vueltas rondando el mismo punto.)
Bastaría la almeja de valva endurecida, si no hubiera otros
seres más evolucionados.
Los hilos conductores que recorren mi cuerpo al punto
me detienen o me ponen en marcha,
recogen todo objeto y lo llevan indemne a través de mi
alma.
Con sólo remover o apretar con mis dedos, ya me siento dichoso,
y apenas si resisto el roce de mi cuerpo en contacto con otro.
***
¡Alerta holgazanes! ¡A las armas!
El pueblo amotinado va a derribar las puertas. Me siento
enloquecido.
Me encarno en todos los que sufren, los que son acosados,
me veo encarcelado, con un cuerpo distinto,
y siento su dolor sordo y constante.
Me vigilan los rudos carceleros, carabinas al hombro,
como a un reo,
o me dejan salir por la mañana para encerrarme luego
por la noche.
No hay un rebelde que lleven esposado a quien yo no acompañe,
esposado también y marchando a su lado
(más que el vivaz y alegre, soy el otro, el que aprieta sus
labios temblorosos entre un sudor de muerte).
No hay un muchacho acusado de robo al que yo no acompañe
en el banquillo, para que se me juzgue y me
condene.
Ni hay un enfermo de cólera que dé el último suspiro sin
que agonice con él,
mi rostro es ceniciento, mis músculos se tensan, y no hay
nadie que venga a consolarme;
los mendigos se encarnan en mi cuerpo y yo entro en los
suyos,
extiendo mi sombrero para pedir limosna con rostro avergonzado.
***
Todo está en mí. No sé qué es, pero sé que está en mí.
Retorcido y sudando, mi cuerpo queda luego tranquilo y
despejado,
y duermo, duermo mucho…
No lo conozco; no tiene nombre, es sólo una palabra que
nadie ha dicho nunca,
no está en un diccionario, y nadie lo ha expresado ni
captado en un símbolo.
Y gira sobre algo que es mayor que la tierra donde yo me
sostengo,
la creación es para eso como el amigo que me despierta
alegre con su abrazo.
Quizá pueda decir alguna cosa más… Bosquejos… Imploro
por todos mis hermanos y hermanas.
¿Lo veis, hermanos y hermanas míos muy queridos?
No es el caos ni la muerte… Es la forma, es la unidad, el
orden…
Es vida eterna… ¡Es la alegría!
WALTH WHITMAN (1819-1892)
poeta estadounidense
***
SONG OF MYSELF
I celebrate myself, and sing myself,
And what I assume you shall assume..
For every atom belonging to me as good belongs to you.
I loafe and invite my soul,
I lean and loafe at my ease observing a spear of summer grass.
My tongue, every atom of my blood, form'd from this soil, this air,
Born here of parents born here from parents the same, and their parents the same,
I, now thirty-seven years old in perfect health begin,
Hoping to cease not till death.
Creeds and schools in abeyance,
Retiring back a while sufficed at what they are, but never forgotten,
I harbor for good or bad, I permit to speak at every hazard,
Nature without check with original energy.
***
I am of old and young, of the foolish as much as the wise,
Regardless of others, ever regardful of others,
Maternal as well as paternal, a child as well as a man,
Stuff'd with the stuff that is coarse and stuff'd with the stuff that is fine,
One of the Nation of many nations, the smallest the same and the largest the same,
A Southerner soon as a Northerner, a planter nonchalant and hospitable down by the Oconee I live,
A Yankee bound my own way ready for trade, my joints the limberest joints on earth and the sternest joints on earth,
A Kentuckian walking the vale of the Elkhorn in my deer-skin leggings, a Louisianian or Georgian,
A boatman over lakes or bays or along coasts, a Hoosier, Badger, Buckeye;
At home on Canadian snow-shoes or up in the bush, or with fishermen of Newfoundland,
At home in the fleet of ice-boats, sailing with the rest and tacking,
At home on the hills of Vermont or in the woods of Maine, or the Texan ranch,
Comrade of Californians, comrade of free Northwest-ers, (loving their big proportions,)
Comrade of raftsmen and coalmen, comrade of all who shake hands and welcome to drink and meat;
***
To be in any form, what is that?
(Round and round we go, all of us, and ever come back thither,)
If nothing lay more develop'd the quahaug in its callous shell were sufficient.
Mine is no callous shell,
I have instant conductors all over me whether I pass or stop,
They seize every object and lead it harmlessly through me.
I merely stir, press, feel with my fingers, and am happy,
To touch my person to some one else's is about as much as I can stand.
***
You laggards there on guard! look to your arms!
In at the conquer'd doors they crowd! I am possest!
I embody all presences outlaw'd or suffering,
See myself in prison shaped like another man,
And feel the dull unintermitted pain.
For me the keepers of convicts shoulder their carbines and keep watch,
I am cast at dawn and brought back at night.
Not a mutineer walks handcuff'd to jail but I am handcuff'd also and walk by his side,
(I am less the jolly one there, and more the silent one with sweat on my twitching lips.)
Not a youngster is taken for larceny but I go up too, and am tried and sentenced.
Not a cholera patient lies at the last gasp but I also lie at the last gasp,
My face is ash-color'd, my sinews gnarl, away from me people retreat
Askers embody themselves in me and I am embodied in them,
I project my hat, sit shame-faced, and beg.
***
There is that in me—I do not know what it is—but I know it is in me.
Wrench'd and sweaty—calm and cool then my body becomes,
I sleep—I sleep long.
I do not know it—it is without name—it is a word unsaid,
It is not in any dictionary, utterance, symbol.
Something it swings on more than the earth I swing on,
To it the creation is the friend whose embracing awakes me.
Perhaps I might tell more. Outlines! I plead for my brothers and sisters.
Do you see O my brothers and sisters?
It is not chaos or death—it is form, union, plan—it is eternal life—it is Happiness.
WALTH WHITMAN (1819-1892)
***
Walter «Walt» Whitman (West Hills, Nueva York; 31 de mayo de 1819-Camden, Nueva Jersey; 26 de marzo de 1892) fue un poeta, enfermero voluntario, ensayista, periodista y humanista estadounidense; también escribió dos novelas. Su trabajo se inscribe en la transición entre el trascendentalismo y el realismo filosófico, incorporando ambos movimientos a su obra. Está considerado entre los más influyentes escritores del canon estadounidense y ha sido llamado el padre del verso libre. Su obra fue controvertida en su época, en particular su poemario de 1855, Hojas de hierba, que algunos describieron como obscena por su manifiesta sensualidad y sus abiertas referencias a la homosexualidad.

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