miércoles, 17 de diciembre de 2025

LA RESPUESTA DE TRUMP A LAS MUERTES DE ROB Y MICHELE REINER LO DICE TODO. ESPECIAL DE HOY MIÉRCOLES, 17 DE DICIEMBRE DE 2025

 







Amigos, no iba a mencionar las trágicas muertes de Rob y Michele Reiner porque ya hay demasiada tragedia a nuestro alrededor, escribe en Substack (15/12/2025) el economista y profesor de la Universidad de California en Berkeley, Robert Reich. Parece ser una tragedia personal y familiar. (La policía arrestó al hijo de los Reiner, Nick, en relación con su asesinato). Pero no puedo guardar silencio sobre la respuesta de Trump al respecto.

En lugar de expresar sus condolencias a Rob y Michele Reiner y a sus familiares y amigos, Trump dijo en una publicación en Truth Social esta mañana que:

Rob Reiner, un director de cine y comediante torturado y luchador, pero que en su día fue un gran talento, ha fallecido junto con su esposa, Michele, según se informa debido a la ira que causó a otros con su aflicción masiva, persistente e incurable, de una enfermedad paralizante conocida como SÍNDROME DE TRASTORNO DE TRUMP, a veces llamado SDT. Era conocido por volver loco a la gente con su obsesión desenfrenada por el presidente Donald J. Trump, y su evidente paranoia alcanzó nuevas cotas a medida que la administración Trump superaba todos los objetivos y expectativas de grandeza, y con la Edad de Oro de Estados Unidos acercándose, quizás como nunca antes. Que Rob y Michele descansen en paz.

Tres puntos rápidos sobre la respuesta de Trump: En primer lugar, este mensaje partidista y enojado es absolutamente inapropiado para la tragedia que ha envuelto a la familia Reiner y a la comunidad de personas que se preocupan por ellos. En segundo lugar, Trump ha hecho que todo gire en torno a sí mismo. No es la primera vez que su narcisismo maligno lo ha colocado en el centro de cualquier preocupación pública actual, pero este es uno de los ejemplos más extremos y repugnantes que he visto. En tercer lugar, si alguien aún duda de que Trump esté perdiendo la cabeza —de que su mente está presa de la demencia, y probablemente también de la paranoia—, esta publicación debería dejarlo claro. Ninguna persona racional publicaría esto. No hay más que decir.






















DE LAS ENTRADAS DEL BLOG DE HOY MIÉRCOLES, 17 DE DICIEMBRE DE 2025

 







Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz miércoles, 17 de diciembre de 2025. No es un buen síntoma de convivencia familiar prohibir que se hable de política en las mesas navideñas como si opinar sobre la sociedad nos convirtiese en enemigos, escribe en la primera de las entradas del blog de hoy el poeta y director del Instituto Cervantes, Luis García Montero. En la segunda, un archivo del blog del 20 de diciembre de 2017, se hablaba de que el peso de la realidad acabaría imponiéndose en Cataluña, y que tras el 21-D, todo decisor económico, tanto catalán como foráneo, va a exigir garantías de que el conflicto no se repite; y ni políticos ni instituciones están en condiciones de ofrecerlas. El poema del día, en la tercera, se titula Miguel, es de la poetisa italiana Sabrina Foschini, y comienza con estos versos: Tengo bajo mis pies la sangre de mi amigo./Su mordisco en el filo de mi lanza./Éramos vecinos, compartíamos sueños,/llevábamos los mismos emblemas sobre la coraza. Y la última entrada del día, como siempre, son las viñetas de humor. Volveremos a vernos mañana si la diosa Fortuna lo permite. Sean  felices, por favor. Tamaragua, amigos míos. Y como decía Sócrates: ἡμεῖς ἀπιοῦμεν. HArendt














DE LA ANTIPOLÍTICA

 







No es un buen síntoma de convivencia familiar prohibir que se hable de política en las mesas navideñas como si opinar sobre la sociedad nos convirtiese en enemigos, escribe en El País (08/12/2025) el poeta y director del Instituto Cervantes, Luis García Montero. Quizá sea oportuno que celebremos el Día de la Constitución con un deseo tan humilde como difícil de reivindicar: la política. Las conversaciones sobre política son necesarias. No es un buen síntoma de convivencia familiar prohibir que se hable de política en las mesas navideñas, como si opinar sobre la sociedad nos convirtiese en enemigos. Aceptar que las conversaciones van a desembocar en gritos y ultrajes no es sólo una invitación al silencio, sino un modo de aceptar que es falso cualquier deseo de convivencia. Pero la cuestión se agrava cuando pasamos de lo privado a lo público. El silencio no quiere evitar los gritos, sino que utiliza el griterío para que no se hable de política. Más que una familia precavida, se trata de una sociedad manipulada a través de declaraciones escandalosas y argumentos desquiciados.

Hablar de política, por ejemplo, supone establecer una conversación sobre la sanidad pública, el deterioro de los servicios y las consecuencias de apostar por la privatización, como si nuestra salud fuese un negocio. Hablar de política supone también mantener un diálogo sobre la educación, desde las guarderías a las universidades. Nuestro derecho a la libertad y la igualdad tiene mucho que ver con las aulas, los libros y el profesorado. Convertir la educación en negocio es una apuesta elitista que debe ser tratada en las conversaciones políticas, junto a los acuerdos con los sindicatos sobre pensiones, salarios y derechos laborales.

Por eso resulta muy triste que se confundan las necesarias conversaciones políticas con las declaraciones pomposas, los ultrajes y la ira. Los negociantes sin límites llegan a convertir el Día de la Constitución en una celebración antipolítica. Es una estrategia peligrosa para la democracia desatar el grito para que no se hable de sanidad, educación y derechos laborales. La ciudadanía acaba por olvidar todo lo que le debe a la democracia.





















DEL ARCHIVO DEL BLOG. EL PESO DE LA REALIDAD. PUBLICADO EL 20/12/2017

 










El peso de la realidad acabará imponiéndose en Cataluña. Tras el 21-D, todo decisor económico, tanto catalán como foráneo, va a exigir garantías de que el conflicto no se repite; y ni políticos ni instituciones están en condiciones de ofrecerlas. Pero los votantes sí podemos empezar a darlas, escriben en El País los profesores Benito Arruñada y Albert Satorra, catedráticos de Organización de Empresas y Estadística, respectivamente, en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.

Para votar sabiamente en las elecciones catalanas del 21-D, comienzan diciendo, conviene identificar por qué en apenas cinco semanas cambió de forma tan radical la actitud de todo tipo de decisores.

Hasta septiembre, nuestra economía iba bien e inspiraba confianza. Las grandes empresas preparaban planes para trasladarse, pero no creían que hubieran de aplicarlos. Se dice que los políticos soberanistas desoyeron las advertencias de los empresarios. En realidad, ni estos creían que sus temores llegaran a materializarse. Lo demuestra el que no frenaron sus inversiones.

Sin embargo, de repente, huye el capital, se trasladan sedes, se colapsa el consumo y, lo más grave, se paralizan todas las inversiones. Los datos son conocidos y las consecuencias están al alcance de la experiencia cotidiana.

La respuesta tiene algo de obvia: el Parlament promulga las “leyes de desconexión” el 6 y 7 de septiembre, y declara la independencia el 10 de octubre. Aunque esta declaración se escamoteó como inefectiva, trastornó la opinión de los agentes económicos. A juzgar por su conducta, todo decisor, fueran cuales fueran su nacionalidad, status o ideología, pasó de considerar que el conflicto y la inseguridad asociados a la reivindicación de independencia constituían un riesgo remoto a creer que eran un riesgo probable.

Además, quien soñaba con una independencia tranquila, dentro de la UE y sin tensiones graves, se da de bruces con la realidad de que ya solo la probabilidad de conflicto provoca costes ingentes en bienestar material y paz social. También lo revela su conducta, pues ya entonces puso su patrimonio a buen recaudo.

Tal parece que ni los propios separatistas esperaban que el Estado aguardase tanto para detener el procés. Como bromeaba un exconseller: “No te preocupes: en última instancia, nos intervendrán”. Durante semanas, esta intervención en la que confiaba el yo racional de mucho soberanista, se demostró elusiva. El Gobierno reaccionó de forma anacrónica en lo superficial, en su manejo de los medios y las redes sociales; pero no en lo sustantivo. En el fondo, respondió en sintonía con las contradicciones de la opinión pública occidental.

Como tampoco esperaban que sus líderes llegaran tan lejos. Subestimaron lo protegida que está la “clerecía” separatista, esa multitud de políticos, funcionarios y allegados que vive de y para construir la nación catalana. A quien actúa al amparo del presupuesto público, le importa menos hundir economía, bienestar y convivencia. Si la apuesta le sale bien, alcanza el poder y es un héroe; si le sale mal, son otros los que pagan. Como los 14.698 nuevos parados catalanes del mes de octubre y los 7.400 de noviembre, las peores cifras desde 2008 y 2009. No sabemos qué “sentimiento de identidad” albergan estos parados post-DUI; pero los datos del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO), dependiente de la Generalitat, indican que, en promedio, parados y trabajadores temporales se sienten mucho “menos catalanes” que quienes disfrutamos empleos fijos o trabajamos para entes públicos.

Si nuestro diagnóstico es correcto, no esperen recuperar la confianza mientras los agentes económicos crean posible otro procés. Tras el 21-D, todo decisor económico, tanto catalán como foráneo, va a exigir garantías de que el conflicto no se repite; y ni políticos ni instituciones están en condiciones de ofrecerlas. Pero los votantes sí podemos empezar a darlas: enterremos tanto el voto “emocional” como el voto "estratégico", y atendamos a la realidad de nuestros intereses.

Por un lado, el independentismo está fracturado. Sigue rumiando el fracaso del procés como una etapa más de un viaje que, en el fondo, disfruta; y cuyo final, a menudo, teme. Por ahora, aplica todo su intelecto a fabricar excusas. Debería empezar a preocuparse. Sus peones entrevén que hasta sus empleos hubieran peligrado en la realidad (que no en su sueño) de una independencia fuera de la UE y sumida en el caos. Pero también peligran si España deja de crecer. El déficit fiscal de Cataluña sigue aumentando y el “Espanya ens roba” bien pudiera tornarse en su contra.

Por otro lado, ya no los parados potenciales sino la burguesía independentista haría bien en ir a votar. Además, ésta última debería hacerlo, de una vez, con la cabeza. Tras haber votado con la cartera, huyendo de la inseguridad, sabe que su interés no reside en la independencia. Debe entender que tampoco reside en más autogobierno. Su aumento durante los últimos cuarenta años ha confirmado la tesis que nos recordaba hace poco Antón Costas, según la cual Cataluña va mejor cuanto menos se gobierna a sí misma. Quizá porque la fuerza de nuestras relaciones personales bloquea las instituciones que requiere una sociedad moderna. Esa solidez de lazos personales es un hándicap cuando carecemos de árbitros independientes. ¿Ha mejorado acaso la gestión o se ha reducido la corrupción de nuestros Ayuntamientos tras diluir las funciones de secretarios e interventores? Imaginen lo que sucedería con una justicia controlada regionalmente. Por supuesto que la actual justicia española es imperfecta; pero recuerden que nuestra Llei de transitorietat erradicaba la separación de poderes.

Solo un voto racional evitará el escenario más probable: el de un empate de fuerzas, que consagraría la incertidumbre y, con ella, el adiós de la inversión y la huida de recursos. Disminuiría la actividad económica privada y aumentaría el peso del sector público. Algunos incluso pretenderían que el resto de españoles mimase a Cataluña. Observen cómo ya proponen condonar deudas o traer organismos oficiales. Esos mimos solo beneficiarían a la alta clerecía catalana. De hecho, ya ha venido sucediendo algo similar con el Fondo de Liquidez Autonómica, cuyos recursos mantienen una Generalitat que prefiere recortar en sanidad antes que en TV3 o en embajadas.

Por un lado, pensando en la cartera, bien haríamos los catalanes en entender que es erróneo aumentar el sector público, tanto si su cabeza está en Madrid como en Barcelona. En un caso, Cataluña terminaría siendo la gran Asturias del siglo XXI, una región a la que décadas de subvenciones públicas han condenado a la emigración y la insignificancia. En el otro, los costes serían más elevados e inmediatos. La crisis reciente, en vez de un aviso, habría sido solo un pequeño anticipo.

Por otro lado, pensando menos en la cartera y más en el país, debemos ponderar que, también según datos del CEO, más de la mitad de los catalanes nos sentimos tan catalanes como españoles. Sobre esta base, estable desde hace décadas e inmune al procés, sería suicida para Cataluña reflotar a la “clerecía” separatista que tanto nos ha dividido en los últimos años. Estamos a tiempo de evitarlo. Y ahora, como decía Sócrates, Ιωμεν: vámonos. Sean felices, por favor, a pesar de todo. Tamaragua, amigos. HArendt















DEL POEMA DE CADA DÍA. HOY, MIGUEL, DE SABRINA FOSCHINI

 






MIGUEL



Tengo bajo mis pies la sangre de mi amigo.

Su mordisco en el filo de mi lanza.

Éramos vecinos, compartíamos sueños,

llevábamos los mismos emblemas sobre la coraza.

Sus alas eran más grandes que las mías,

cubrían mejor las distancias.

Más rápido en la carrera y en la risa,

más hábil en prevenir los deseos del padre.

Él nos miraba sonriendo, como disfrutando de nuestro parecido.

Pero su rostro era más bello que el mío.

Menos manchado por las imprecisiones.

A menudo me decía que el gozo absoluto de la eternidad lo asustaba.

Hablaba despacio como si así el padre no pudiera oírlo.

Yo veía que este pensamiento le cambiaba las manos,

le oscurecía la piel.

Llevo manchas de sangre sobre los pliegues limpios de la túnica.

Una franja de tierra atada a la cintura.

Una corona de espinas alrededor de mi mano derecha…

Siempre me pudo en la lucha

pero la duda lo había debilitado,

erosionado las caderas como una marea.

Cuando cayó me dio tiempo de ver sus ojos arder.

Creo que en el mundo esto se llama llorar.

Un verbo que aprendí de él.

En secreto estudiaba las palabras de los hombres,

y sus movimientos falsos.

Tenía sed de todo.

Tenía envidia de la tierra.

Mientras caía bajo la simetría aguda de los golpes

me pareció que sonreía.

O así quiero creerlo.

Confieso que habría preferido no cumplir esta misión.

Soy yo quien ha dejado ese hueco vacío junto al Padre.

Desde entonces mi mano empuña en cada gesto un arma.

Y tengo a mi amigo bajo mis pies.



SABRINA FOSCHINI (1968)

poetisa italiana
























DE LAS VIÑETAS DE HUMOR DEL BLOG DE HOY MIÉRCOLES, 17 DE DICIEMBRE DE 2025

 










































martes, 16 de diciembre de 2025

EL PREMIO JOSEPH WELCH POR ENFRENTARSE A LOS TIRANOS ES PARA… ESPECIAL DE HOY MARTES, 16 DE DICIEMBRE DE 2025

 







Amigos, los honestos republicanos herederos de Abraham Lincoln comienzan a sublevarse contra el trumpismo oligárquico, escribe en Substack (15/12/2025) el economista y profesor de la Universidad de California en Berkeley. Especialmente en estos tiempos oscuros, comienza diciendo, es importante saludar a las personas valientes que se enfrentan a la tiranía de Trump.

Mi último premio Joseph Welch (que lleva el nombre del valiente abogado que se enfrentó a Joseph McCarthy en las audiencias Army-McCarthy de 1954) es para los 21 republicanos del Senado de Indiana que se enfrentaron a Trump el jueves pasado.

El Senado estatal de Indiana, controlado por el Partido Republicano, rechazó por 31 votos a 19 el mapa que habría manipulado los distritos electorales para dos escaños republicanos más. La votación pudo haber puesto en peligro las posibilidades del Partido Republicano de mantener el control del Congreso el próximo noviembre, pero fortaleció la democracia estadounidense.

La votación fallida fue la culminación de una campaña de presión sin cuartel de cuatro meses por parte de Trump y la Casa Blanca contra los republicanos recalcitrantes de Indiana. La presión incluyó reuniones privadas y humillaciones públicas por parte de Trump, además de amenazas de Trump con convocarlos a primarias la próxima vez que se presenten a las elecciones ("¡Deberían HACER SU TRABAJO, Y HACERLO YA!", publicó Trump. "Si no, echémoslos del cargo").

La presión también incluyó múltiples visitas de J.D. Vance al Estado de Indiana, llamadas de atención del presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, y amenazas veladas desde Washington de retener fondos federales al estado. Los legisladores republicanos también fueron objeto de amenazas de bombas caseras, entregas de pizza no solicitadas a sus domicilios y allanamientos de sus casas.

Turning Point Action, la organización fundada por Charlie Kirk, se comprometió a gastar decenas de millones de dólares en las primarias de cualquier republicano que votara en contra del mapa de redistribución de distritos.

Chris LaCivita, director de campaña de Trump para 2024 y asesor de Fair Maps Indiana, un grupo de dinero oscuro que bombardeó el estado con anuncios en las últimas semanas, también amenazó con represalias. "Si no se defiende un movimiento político de quienes se interponen en su camino —entonces no es un movimiento en absoluto—, un puñado de políticos en Indiana sabrán ahora lo que significa realmente interponerse en su camino".

Heritage Action, el brazo político de la Fundación Heritage, dejó claro en una publicación en X el jueves que Indiana arriesgaría todos sus fondos federales si el Senado de Indiana no votaba a favor del nuevo mapa. "No se pavimentarán las carreteras. Se cerrarán las bases de la Guardia. Se detendrán los grandes proyectos. Esto es lo que está en juego y cada voto en contra tendrá la culpa".

Sin embargo, la mayoría de los republicanos del Senado de Indiana votaron en contra del mapa. ¿Cómo se explica esto?

Mitch Daniels, gobernador de Indiana de 2005 a 2013, culpó a Trump de sus tácticas intimidatorias: «Los agentes de la ley en Washington exigen la máxima lealtad sacrificial o, de lo contrario,... En este caso, cada uno de los amenazados cuenta con un electorado de amigos y simpatizantes. Es una forma extraña de construir un partido ganador».

Daniels también señaló que el partidismo descarado de Trump "no era probable que mejorara la posición del partido ante los independientes ni que inspirara a sus propios seguidores a acudir a las urnas el año que viene".

Pero hubo algo más que dio a los republicanos de Indiana el valor para rechazar el mapa de Trump. Este factor es de suma importancia para el futuro de Estados Unidos. Permítanme explicarlo.

La política estadounidense actual está dividida entre dos grupos: los fanáticos, que ven la política como una forma de guerra, y los institucionalistas, que ven la política como un medio para implementar la democracia.

Para los fanáticos, ganar lo es todo. Para los institucionalistas, la democracia lo es todo.

Esta división se está volviendo más significativa que las antiguas divisiones políticas: conservadores versus liberales, derecha versus izquierda, o republicanos versus demócratas. Tanto los fanáticos de la guerra como los institucionalistas se encuentran entre los demócratas, así como entre los republicanos de Trump.

Trump y quienes lo rodean son fanáticos extremos. Para ellos, Estados Unidos ya está enfrascado en una guerra civil. Consideran a quienes se les oponen, incluyendo a muchos que se autodenominan republicanos, como sus enemigos declarados, contra quienes las tácticas de tierra arrasada están totalmente justificadas.

“Tenemos un problema enorme”, dijo Steve Bannon, exjefe de estrategia de Trump, quien transmitió en vivo su programa “War Room” desde un hotel en las afueras de Indianápolis justo antes de la votación. “Tenemos entre cinco y diez escaños netos [en la Cámara de Representantes]. Si no conseguimos un aumento neto de diez escaños en la guerra de redistribución de distritos, será enormemente difícil, si no imposible, mantener la Cámara”.

Pero los institucionalistas no ven la política como una forma de guerra. La ven como una forma de servicio, parte de una tradición cívica más antigua y honorable que el fanatismo de ganar a cualquier precio que vemos hoy.

Indiana es un estado profundamente republicano, sin duda. Pero también tiene una sólida tradición de responsabilidad política e integridad cívica. Y el jueves pasado, la tradición cívica de Indiana triunfó.

El senador estatal de Indiana, Spencer Deery, un republicano que se opuso al nuevo mapa, lo expresó claramente: “El poder de trazar mapas electorales es una responsabilidad sagrada directamente vinculada a la integridad de nuestras elecciones y a la fe del pueblo en nuestro sistema constitucional”.

El senador estatal Greg Goode, otro republicano, contrastó esa tradición cívica con el fanatismo bélico que la amenaza. En su discurso ante el pleno, antes de votar en contra del mapa manipulado, Goode dijo:

Las fuerzas que definen los asuntos políticos virulentos fuera de Indiana se han ido infiltrando gradual y descaradamente en la vida política de Indiana. Desinformación. Publicaciones crueles en redes sociales, presión desmesurada desde dentro y fuera de la cámara estatal, amenazas de primarias, amenazas de violencia, actos de violencia. Amigos, somos mejores que esto.

Cuando Goode dijo "somos mejores que esto", se refería a la tradición cívica de Indiana. Indiana no está sola. Una tradición cívica similar se puede encontrar en todo Estados Unidos. Existe en contraste directo con Trump y su fanatismo bélico. Creo que la tradición cívica estadounidense resultará más poderosa que la guerra política fanática.

Que los senadores republicanos de Indiana tuvieran la valentía de enfrentarse el jueves pasado al abusador en jefe es sumamente alentador para la nación. Merecen el Premio Joseph Welch.




















DE LAS ENTRADAS DEL BLOG DE HOY MARTES, 16 DE DICIEMBRE DE 2025

 







Hola, buenos días de nuevo a todos y feliz martes, 16 de diciembre de 2025. Rusia ha planteado una línea narrativa clara: Europa es una reliquia débil, lacerada por divisiones internas y al borde de un colapso inminente provocado por las crisis económicas, energéticas y migratorias, dice en la primera de las entradas del blog de hoy la escritora Marta Peirano. En la segunda, un archivo del blog del 13 de noviembre de 2023, desde la inmediación que le proporcionaba haber intervenido en su redacción, escribía Joan Ridao, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Barcelona, que se proponía explicar de forma sucinta la proposición de ley sobre la amnistía, que había registrado el PSOE en el Congreso de los Diputados, todavía sin el concurso de la mayoría de fuerzas políticas que dan apoyo a la investidura por algunas diferencias de criterio. El poema del día, en la tercera entrada, se titula El río de los derrotados, está escrito por el poeta cubano Sergio García Zamora, y comienza con estos versos: Este es el río de los derrotados,/no vengas a sentarte aquí sobre la piedra de otros derrotados,/no te mires en su espejo: no es tu rostro el que sangra,/sino el rostro de tu padre. Y la última entrada del día, como siempre, son las viñetas de humor. Volveremos a vernos mañana si la diosa Fortuna lo permite. Sean  felices, por favor. Tamaragua, amigos míos. Y como decía Sócrates: ἡμεῖς ἀπιοῦμεν. HArendt